“El mejor Amigo es el que acaba de morir”: hasta pronto “Jefe Copado”


2022-08-11 / Marcos Fco. Lopez Robles

H. Caborca, Sonora, 5 de agosto del 2022.- Un rápido sorbo de café elevado a los labios… y mientras, dejo la taza al lado de mi negro teclado, chascando dos o tres veces la lengua, relamiéndome los labios y entrar así de nuevo en mi ser, en Anaconda, reconquistando la naturaleza… De este modo el café (que es como mi tabaco, mi coca, mi droga), excitante y vital, me tiene saturado desde la frente hasta las uñas de los pies….


Por “Anaconda" José Ramón Gastelum Rocha

H. Caborca, Sonora, 5 de agosto del 2022.- Un rápido sorbo de café elevado a los labios… y mientras, dejo la taza al lado de mi negro teclado, chascando dos o tres veces la lengua, relamiéndome los labios y entrar así de nuevo en mi ser, en Anaconda, reconquistando la naturaleza… De este modo el café (que es como mi tabaco, mi coca, mi droga), excitante y vital, me tiene saturado desde la frente hasta las uñas de los pies….

Al enterarme de la partida de JOSE MANUEL COPADO RODRIGO “El Jefe Copado”, entiendo que un hombre no puede luchar contra su destino y no me cabe la menor duda que el mejor Amigo es el que acaba de morir.

Se nos va una importante etapa en la vida de Caborca y sus habitantes porque “El Jefe Copado” siempre fue una fina persona que figuraba, no a fuerza de querer hacerse notar, sino al revés, contra todo empeño por inhibirse. De esos hombres que una vez, bajo la mirada escrutadora, crecen rápidamente y dejan entrever porque pertenecen al corto número de los que mandan, incluso cuando practican su obediencia. De aquellos que su temperamento maduro y reflexivo, constituyen la base de su personalidad. A ellos perteneció “El Jefe Copado”.

El hoy famoso grupo político que encabezo, “El G-8”, no fue una “zona exclusiva de encuentro social”, sino por el contrario, un grupo donde el líder José Manuel Copado fomentaba el desarrollo de los miembros, conformando liderazgos férreos, de los que perduran. Era un estimable hombre, de esos que no descendieron nunca a socaliñas, ni complicidades con los que se manchan en el poder. Fue sabio, eficaz, felino, brillante efectista, genial y nunca torpe, pues con sus buenos hábitos, que siempre le caracterizaron, era capaz de sistematizarlo todo, hasta el vacío.

Dudo que nadie haya respetado tanto como este humilde Anaconda al Jefe Copado; respeto de la perfección que todo lo equiparaba, de la perfección que no conocía alto ni bajo, grande ni humilde…

Ahora ya no está entre nosotros. Que en paz descanse. Nuestro solidario abrazo a su familia, deseándole aceptación a los designios de Dios.

Nos vemos en la próxima columna, si mi Poder Superior me lo permite.

 

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