Viendo a la gente como Jesús


2021-01-18 / Marcos Fco. Lopez Robles

Sin ser especialistas, nosotros somos también capaces de identificar distintos tipos de miradas. Miradas de complicidad, mirada inocente, limpia, sin ningún tipo de doblez, miradas sinceras, miradas de desprecio o rechazo de quienes se consideran superiores a los demás, miradas de odio entre enemigos, miradas compasivas. Etc.


Pastor: Baltazar López García

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Mateo 9:36.

Sin ser especialistas, nosotros somos también capaces de identificar distintos tipos de miradas. Miradas de complicidad, mirada inocente, limpia, sin ningún tipo de doblez, miradas sinceras, miradas de desprecio o rechazo de quienes se consideran superiores a los demás, miradas de odio entre enemigos, miradas compasivas. Etc.

1.- Seguir a Jesús es creer lo que Él creyó, dar importancia a lo que Él se la dio, interesarse por lo que Él se interesó, defender la causa que Él defendió, mirar a las personas como Él las miró, amar a las gentes como Él las amó…. Cabe preguntarse: ¿Cómo miraba Jesús a las personas? ¿Miraba a todos por igual? ¿Qué tipo de mirada dirigía a quienes por su situación personal o social eran objeto de discriminación? ¿Cómo miramos nosotros? ¿Miramos compasivamente o cerramos los ojos frente a tantas situaciones de injusticia y necesidad, que cada vez mayor número de personas a causa de la crisis económica y de valores instalada en la sociedad?

2.- Jesús vivía muy pendiente de las necesidades vitales de las personas y grupos con los que interactuaba, era incapaz de pasar de largo sin hacer algo que viniese a paliar situaciones de discriminación, de exclusión o de dolor de los más desfavorecidos. Ni la estructura política de los romanos ni la religiosa de Israel se preocupaban por la situación de los más desfavorecidos. El sistema había excluido a muchas personas: pobres, enfermos, mujeres… La misericordia de Jesús frente a tales personas no era un sentimiento pasajero, coyuntural, epidérmico o condicionado por un entorno y unas circunstancias; era su forma compasiva de mirar a las gentes. Era su respuesta profunda desde el amor incondicional a todo tipo de personas. Era la praxis de su proyecto y de fraternidad que excluía toda discriminación.

3.- La mirada sensible al prójimo necesitado debe despertar la compasión, debe remover las entrañas frente a sus circunstancias adversas, sus desgracias o sus problemas. En una sociedad caracterizada por la rapidez, la precipitación, la falta de tiempo, el individualismo, la indiferencia… no siempre es fácil este emerger compasivo. Tristemente, es posible ver la necesidad y no desarrollar la compasión. Y es que es posible ser religioso y ser insensible.

4.- Las palabras del profeta Oseas nos alcanza: Porque misericordia quiero (amor, compasión…) y no sacrificios (normas, ritos, ceremonias religiosas…), conocimiento de Dios (cercanía, proximidad, obediencia…) más que holocaustos (Oseas 6:6). Es insuficiente una confesión de fe por muy ortodoxa que esta sea si no está acompañada por obras de misericordia. Nunca las cosas, las estructuras o las praxis eclesiales pueden estar por encima del bien de las personas. No es posible ser seguidor de Jesús y ser indiferente al dolor y a las situaciones inhumanas que nos envuelven.

Vivir de acuerdo con la voluntad de Dios; practicar, por lo tanto, la misericordia, la humildad, la justicia, la pacificación… proporciona paz interior; frente a las circunstancias complejas de la existencia; esperanza a pesar de las crisis que nos envuelve; gozo en el sentido más profundo e íntimo del concepto y, por lo tanto, alejado de la momentánea alegría superficial que parece envolver a tantos. Es en este sentido que los misericordiosos alcanzarán misericordia.

Referencias: Biblia Reina Valera 1960, Google imágenes, Devocional, Bienaventuranzas, Comunicación no verbal.

Iglesia de Dios (7 día) A.R. Monte los Olivos

Dirección: Avenida “Z” entre la calle 3 y 4. N °35, Col. Francisco Villa.

H. Caborca, Sonora.

 

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