Pacientes parapléjicos logran caminar gracias a un implante revolucionario


2018-10-18 / Redacción

Palabras de la doctora Claudia Angeli del Centro de Investigación de Lesión de la Médula Espinal de Kentucky en la Universidad de Louisville y coautora del estudio publicado en el New England Journal of Medicine que ha divulgado los avances del implante “milagroso”.


Gracias a un método revolucionario, tres personas en Estados Unidos han logrado dar sus primeros pasos desde que un accidente los dejó parapléjicos. Aunque los pacientes todavía requieren de la asistencia de aparatos y personas para caminar, este tratamiento les ha brindado una esperanza que nunca tenían contemplada.

Es increíble poder estar allí y realmente verlos dar sus primeros pasos. Es un momento emotivo para el individuo porque es algo que les han dicho que nunca volverán a hacer.

Palabras de la doctora Claudia Angeli del Centro de Investigación de Lesión de la Médula Espinal de Kentucky en la Universidad de Louisville y coautora del estudio publicado en el New England Journal of Medicine que ha divulgado los avances del implante “milagroso”.

El equipo de la Dra. Angeli implantó un dispositivo que consiste de 16 electrodos en la espalda baja de cuatro pacientes que se quedaron parapléjicos a raíz de un accidente. Estas personas llevan años desplazándose en silla de ruedas.

Este método, conocido como estimulación epidural, consiste en colocar el implante abajo de la lesión, en una zona que manda señales sensoriomotoras a las piernas.

El dispositivo funciona a base de estimulaciones eléctricas que aumentan la excitación de la médula espinal, a tal grado que puede volver a atender las órdenes que envía el cerebro, lo suficiente como para generar un movimiento voluntario.

Sabemos que la médula espinal tiene la capacidad de organizar una actividad motora muy detallada. Pero antes de la lesión, la médula espinal recibía órdenes del cerebro y también recibía información del entorno. [A raíz de la lesión] la médula espinal quedó aislada, es posible que aún reciba información del entorno, pero ha perdido al gran impulsor, que era el cerebro.

El implante superó las expectativas en dos de los pacientes que habían perdido control en las extremidades inferiores pero que todavía retenían una leve sensación.

Después de 81 sesiones de estimulación a lo largo de 15 semanas, Kelly Thomas, de 23 años, pudo caminar con la asistencia de una andadora. Otro paciente, de nombre Jeff Marquis, logró caminar 90 metros sin descanso, después de 278 sesiones y 85 semanas.

Los otros dos pacientes lograron ponerse de pie y sentarse de manera independiente, pero no han mostrado un progreso adicional. Uno de ellos incluso tuvo una espontánea fractura en la cadera tras una semana de rehabilitación, pero asegura que no abandonara el tratamiento.

Otro equipo de investigadores de la Clínica Mayo en Minnesota y UCLA publicaron noticias esperanzadoras por su lado (en la revista Nature Medicine) con el mismo implante de electrodos.

Jered Chinnock, de 29 años de edad, quedó parapléjico tras un accidente con una motonieve y perdió toda sensación en sus piernas. Sin embargo, gracias a este método de tratamiento, pudo mover su piernas en la caminadora después de 43 semanas con el implante. También ha logrado caminar con la asistencia de una andadora y un enfermero.

Ciertos factores aún son desconocidos. El señor Chinnok, por ejemplo, asegura que no ha recuperado ninguna sensación en sus piernas, incluso cuando el dispositivo está prendido. Según el doctor Kendall Lee de la Clínica Mayo, todo está en la mente, por así decirlo:

La propia mente del paciente, o pensamiento, fue capaz de conducir el movimiento en las piernas. Tienes que dar un tipo muy específico de parámetros de estimulación. Una estimulación aleatoria no funciona.

Los investigadores aseguran que aún se tienen que realizar varios estudios con este proceso, ya que ciertos factores aún son desconocidos. De igual manera, todavía se investigan otros métodos de tratamiento para curar la parálisis ajenos a este proceso.

Con información adicional de The Guardian.

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