El científico australiano de 104 años muere por suicido asistido en Suiza


2018-10-16 / Redacción

David Goodall, de 104 años, no padecía ninguna enfermedad en fase terminal pero su calidad de vida se había deteriorado. El pasado miércoles en la noche subió a un avión en Perth, en la costa oeste de Australia, rodeado de amigos y familiares dándole un último adiós, según dijeron defensores de la eutanasia.


David Goodall, falleció este jueves tras salir de su país cuando manifestó que lamentaba tener que viajar al extranjero para poner fin a su vida.

Goodall falleció este jueves a las 12h30 (10h30 GMT) en Basilea (Suiza) tras someterse a un suicidio asistido que le denegaron en su país, indicó la Fondation Exit International. 

"A las 12h30 de hoy el profesor David Goodall, de 104 años, falleció apaciblemente por una inyección de Nembutal", un barbitúrico, escribió en Twitter el médico Philip Nitschke, fundador de la fundación.

David Goodall, de 104 años, no padecía ninguna enfermedad en fase terminal pero su calidad de vida se había deteriorado. El pasado miércoles en la noche subió a un avión en Perth, en la costa oeste de Australia, rodeado de amigos y familiares dándole un último adiós, según dijeron defensores de la eutanasia.

"No quiero ir a Suiza, aunque sea un lindo país", dijo al canal ABC antes de partir. "Pero debo hacerlo para tener la oportunidad de suicidarme lo que el sistema australiano no permite. Lo lamento mucho", añadió.

El suicidio asistido, o eutanasia, es ilegal en la mayoría de países del mundo. Estaba totalmente prohibido en Australia hasta que el estado de Victoria lo legalizó el año pasado.

Pero esta legislación, que no entrará en vigor hasta junio de 2019, solo afecta a los pacientes en fase terminal con una esperanza de vida de menos de seis meses.

Otros estados de Australia debatieron la eutanasia en el pasado, pero las propuestas nunca prosperaron.

La asociación Exit International, que respaldó a Goodall, dijo que era injusto que uno de los "ciudadanos más ancianos y prominentes estén obligado a viajar al otro lado del mundo para morir con dignidad".

La asociación lanzó la campaña GoFundMe para solventar el pase a la categoría superior en el avión para Goodall y su asistente y recaudó más de 20.000 dólares australianos (unos USD 15.000).

El profesor Goodall, investigador asociado honorífico de la Universidad Edith Cowan de Perth, copó titulares en 2016 cuando el centro le pidió que abandonara su puesto, alegando los riesgos ligados a sus desplazamientos. Dio marcha atrás a su decisión ante la indignación que provocó entre la comunidad internacional.

Además ha publicado decenas de estudios a lo largo de su carrera y hasta muy recientemente seguía colaborando con varias revistas especializadas en ecología.

Goodall dijo a ABC que apreciaba el interés del público y esperaba que su caso suscitara un debate sobre el suicidio asistido.

 

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